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Estepona, un estudio sobre una buena gestión

Los problemas ocasionales y la mala gestión de ciudades como Marbella y Manilva tienden a eclipsar las buenas noticias y el duro trabajo realizado por los alcaldes y ayuntamientos de Fuengirola, Benahavis y Mijas. Sin embargo, el impresionante éxito del alcalde de Estepona, José María García Urbano, ha sido tal que ha llamado la atención del público a escala nacional.

Estepona, un estudio sobre una buena gestión

Estepona es un antiguo asentamiento costero que remonta sus primeros orígenes como pueblo de pesca y salazón de pescado a la época de los fenicios. Así permaneció a través de los siglos, emergiendo en el siglo XX como un encantador pueblecito costero lleno de carácter andaluz. Esto atrajo a los visitantes y a las primeras colonias extranjeras, que compraron casas a lo largo de la playa cerca del centro histórico de la ciudad, dejando a Estepona como el hermano pequeño «rústico» de la más glamurosa Marbella.

Esta diferencia de carácter y estatus ha venido bien a muchos compradores locales y también extranjeros o turistas, por lo que el mercado ha sido en gran medida auto-seleccionado, aunque cuando la crisis financiera golpeó se había hecho evidente lo mal que funcionaba el ayuntamiento. Dicho de otra manera, Estepona se había declarado en bancarrota, un poco destartalado y un tanto apenado. «Llega la hora, llega el hombre» es un dicho inglés, y resume perfectamente lo que pasó después.

El alcalde que dio un giro a Estepona

En la hora más oscura, Estepona tuvo la suerte de tener un nuevo alcalde que transformaría su fortuna y lo haría con un cierto estilo. Como abogado y notario de éxito, que había estado activo en la zona durante muchos años, rechazó el sueldo habitual y los beneficios para recibir un salario simbólico de un euro al año. Este fue el primer ahorro en un presupuesto extremadamente ajustado, pero a continuación se dedicó a auditar las cuentas y a revisar la estructura operativa de la ciudad, sólo para encontrar que había cientos de personas en la nómina municipal, algunas sin descripciones claras de los puestos de trabajo pero prácticamente todas con teléfonos móviles y otros beneficios pagados por el ayuntamiento.

Tuvo el valor de despedir a muchos de ellos, cancelar docenas y docenas de contratos de telefonía móvil, reducir el número de coches municipales, almuerzos, viajes y muchas otras formas de despilfarro y corrupción eliminando los privilegios ocultos y haciendo que el ayuntamiento fuera más abierto, comunicativo y transparente. Aunque sin duda se habrá hecho enemigos en el proceso, el público comenzó a tomar nota, especialmente cuando el nuevo alcalde también anunció un proceso de limpieza y embellecimiento de la ciudad. En la mayoría de los casos las autoridades públicas tienden a hacer cosas sin anunciar o consultar. García Urbano consultó e involucró activamente a los residentes locales, trabajando con ahínco para despertar su orgullo cívico, ya que inició la pintura de murales, la reparación de las calles y los servicios públicos, y también inspiró a la gente a sentirse orgullosa de sus calles y plazas recién adornadas con plantas en macetas de colores brillantes.

La ciudad se veía fresca y bonita, todo ello realizado con la participación del público y con presupuestos ajustados, y a medida que la situación financiera mejoraba, el alcalde y su equipo comenzaron una serie de proyectos que incluyen el Orquidario, una instalación de atletismo, murales artísticos que adornan los bloques de apartamentos, la restauración del parque y la construcción de un nuevo hospital de última generación para atender a la ciudad. También se están preparando otros proyectos, a medida que la ciudad se expande, prospera y atrae un número creciente de turistas, compradores de viviendas e inversores.

Un mercado inmobiliario floreciente

El alcalde se ha esforzado por asegurar que cualquier crecimiento en la zona beneficie a la ciudad y a su gente en su conjunto, y como tal ha promovido el desarrollo del turismo, el comercio minorista, la gastronomía, la educación, la salud y los servicios residenciales en la zona, siempre tratando de asegurar que el enfoque se centre más en la calidad que en la cantidad. Ha mostrado una gran voluntad de trabajar con los promotores inmobiliarios y agilizar los procedimientos burocráticos, y el hecho de que Marbella se haya visto parcialmente paralizada por la actual desastrosa situación urbanística ha impulsado el crecimiento y la inversión en Estepona de forma incesante. Cada vez surgen más promociones inmobiliarias modernas y lujosas y con ellas la necesidad de más clubes de playa, restaurantes, cafeterías, tiendas y un sinfín de otras instalaciones.

José María García Urbano ya es una leyenda en estos temas, pero en mayo de 2019, el impacto total de sus ocho años de mandato quedó claro cuando recibió el mandato para un tercer período en el cargo – con 75% de los votos, un margen superior a cualquier otro alcalde del país. En ese momento, los nombres de Estepona y su alcalde resonaron en toda España, y por una vez la Costa del Sol fue un brillante ejemplo de una gestión inspirado.

Por Alex Salazar | Noticias Inmobiliarias | 21 mayo 2020

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